De las vacaciones que pasó en Córdoba en el 2003 ?algo le quedó? por esta provincia. Por ese motivo, de vuelta en su país decidió pegar la vuelta y ya no se volvió más.
Al poco tiempo de su llegada fundaba 31 Orange (el número es el código internacional de su país), una consultora con 4 unidades de negocio, que incluye consultoría, diseño creativo, traducción de idiomas y la más nueva, turismo.
Eso le permitió no sólo consolidar a su consultora (en estos años el abanico de clientes incluye a pymes, empresas de la talla de IBM, Pedigree y hasta trabajos de traducción de la Corte Internacional de La Haya), sino también ir generando vínculos con empresas y particulares que poco a poco lo van convirtiendo en uno de los referentes de su país en Córdoba.
Pero no todo pasa por el trabajo de su consultora. Van der Wilik también quiere hacer crecer los lazos entre su país y esta provincia. ?El nivel de negocios entre ambos debería ser mucho mayor: hay que buscar los mecanismos para lograrlo?, señala.
¿Cómo ve un holandés al país?
?Soy un apasionado de la Argentina?, dice. Pero agrega: ?Siempre trato de focalizarme en lo bueno del país, aunque Argentina te pone a prueba siempre, casi a diario diría?.