El Gobierno Nacional sigue con entusiasmo su política inflacionaria (leyó bien: no es 'anti'). El Tesoro consigue ingresos crecientes, se maximiza la 'caja' y se reduce el déficit financiero, ya que los gastos tienen cierta demora en ajustarse, aunque lo harán, tarde o temprano. En julio, el total de recursos tributarios creció 38,4% con respecto al mismo mes del año pasado. La recaudación de la DGI 29,4%, el IVA 30,2%, los Internos 50,7% y Débitos y Créditos Bancarios 36,9%.
Mientras los discursos se basan en la redistribución (se supone progresiva) de los ingresos, la inflación está generando dos modelos de consumo: el de los ricos, que acceden al crédito y gastan rápido la plata, porque les quema en las manos y el de los pobres, que comen cada vez menos, y ni hablar de beber o fumar.
La industria también responde a esta dualidad. El Estimador Mensual Industrial (EMI) del INDEC, para junio, muestra las siguientes variaciones interanuales: Productos Alimenticios y Bebidas -1,1%; Productos del Tabaco -8%; Vehículos Automotores + 50,7%. Los mismos indicadores, entre abril y junio del corriente año, tienen las siguientes variaciones: -12,4%; - 19% y + 11,5%, respectivamente.
El mismo indicador del INDEC, abierto por rubros de Alimentos y Tabaco (se menciona la caída respecto del mes anterior y luego, en relación a igual mes de un año atrás) muestra las siguientes variaciones: Total alimentos -8 y -1,2%; Carnes rojas -14,1 y -26,5%; Lácteos -6,1 y + 3,8%; Bebidas -20,4 y + 0,9; Cigarrillos -10 y -8,1%.
Para FIEL, que publica su Índice de Producción Industrial (IPI), comparando junio contra igual mes del año pasado, la producción industrial registró una suba del 6,8%. La variación interanual, para el primer semestre, llega al 10,8%. Ocho sectores presentaron aumentos semestrales y dos, caídas. Lidera automotores, con el 58,2%, mientras que Alimentos y Bebidas y Cigarrillos tienen caídas del 0,9 y 2,1%, respectivamente. Los Bienes de Consumo Durable crecieron, para FIEL, 24,1% y los de Consumo no Durable, cayeron 1,1%.
¿Qué pasa en los supermercados? La encuesta del INDEC para junio muestra una caída nominal, respecto del mes anterior, del 1,4%. Por supuesto, la serie desestacionalizada y a precios constantes, revela una suba del 2,8%. Pero ¿quién se la cree? De acuerdo a la misma fuente y comparando mayo contra abril de 2010, las ventas totales de los supermercados crecieron 5,6%. Para distintos rubros las variaciones son: Bebidas 0,7%; Almacén 2,9%; Carnes -0,1% y Verdulería y Frutería -4,3%. Compárense estas variaciones con las de Electrónicos y Artículos para el Hogar (mundial mediante): 44,5% de suba.
Finalmente, supongamos que la inflación es de, por lo menos, el 23% anual y la economía -impulsada por el consumo- crece, en términos reales, al 7%. Las ventas en los supermercados de enero-mayo tendrían que ser superiores en un 31,6% a igual período del año anterior. Pero crecieron sólo 24,8% en total; 16,7% en Bebidas; 19,1% en Panadería y 19,8% en Verdulería y Frutería. Las carnes crecieron 28,6%, pero debe recordarse que el precio de la carne vacuna en el mostrador, prácticamente se duplicó en el mismo lapso, al menos en los cortes populares. Usted ya supondrá, a esta altura, que la venta de Electrónicos y Artículos para el hogar creció mucho más. Acertó: 63,5%.
Lamento haberlo abrumado con tantas cifras. ¡A los economistas nos cuesta medir la redistribución!